La pasión por la Selección Mexicana ha llevado los precios de los boletos a niveles históricos de cara a la próxima Copa del Mundo. Con las entradas oficiales prácticamente agotadas, la reventa se ha convertido en la única opción para los aficionados que buscan asistir a los partidos del combinado nacional.

Para el debut de México frente a Sudáfrica, los costos han sorprendido incluso a los seguidores más fieles. El boleto más barato ronda los 60,000 pesos, mientras que las zonas más exclusivas superan los 500,000 pesos, cifras que reflejan la alta demanda y el interés global por el evento.

Este escenario ha generado debate sobre el acceso al fútbol en este tipo de competencias, donde el factor económico limita la presencia de muchos aficionados. A pesar de ello, el deseo de apoyar al Tri sigue intacto entre la afición. ¿Pagarías estas cantidades por ver a México?