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En su primer temporada con el equipo de Florida, el mariscal de campo sigue haciendo historia, porque Tom Brady y los Buccaneers jugarán el Super Bowl LV, además de que lo harán en su propio estadio, algo que nunca antes había sucedido en la NFL.

Fue un dueño de mariscales de campo.

Había muchas cosas que ver en este partido, pero sin duda, la más interesantes era el duelo entre Tom Brady y Aaron Rodgers, dos de los mejores mariscales de campo en la historia de la NFL. Uno buscaba su pase #10 al Super Bowl, mientras que el otro quería regresar 10 años después.

Rodgers está nominado al MVP de la NFL esta temporada y es muy probable que lo logre, pero frente a él tenía a un Tampa Bay que cerró la campaña de la mejor manera, siendo fuerte por ambos lados: en la ofensiva con Brady y la defensa es de las mejores en la liga.


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Los de Florida empezaron el partido de la mejor manera.

En la primera serie, un pase de Tom Brady a Mike Evans, abrió el marcador para darles la ventaja. La defensa logró frenar a Rodgers y compañía en su primer serie, pero para la segunda no pudieron hacerlo y les empataron el partido con un pase de 50 yardas de Rodgers a Valdes-Scantling.

El gusto les duró poco, ya que Leonard Fournette le devolvió la ventaja a los Packers con un acarreo de 20 yardas y como si eso fuera poco, Brady logró un TD antes del medio tiempo para irse al descanso 21-10.

En el segundo tiempo, las cosas seguían mal para Packers.

En la primera serie, Aaron Jones hizo un fumble y después Brady pudo capitalizar con un TD y que la diferencia fuera de 18. Parecía todo perdido, pero Rodgers hizo magia y logró que la diferencia fuera solo de 8, con 2 series ofensivas que culminaron en TD.

En la recta final, los Packers lograron un gol de campo, pero no les fue suficiente y se quedaron en el camino una vez más. Con ese marcador, Tom Brady y Buccaneers jugarán el Super Bowl LV, haciéndolo en su estadio, algo que sucederá por primera vez en la historia.