Toluca sufrió un duro golpe al perder su invicto frente a Querétaro, en un partido donde el equipo mostró una versión muy distinta a la que venía exhibiendo. La derrota encendió las alarmas en torno al rendimiento de uno de los favoritos del torneo.
Los Diablos, que habían sido sólidos en todas sus líneas, se vieron superados y con poca claridad en el terreno de juego. Este resultado ha generado opiniones divididas: mientras algunos consideran que se trata de un tropiezo normal, otros creen que el equipo comienza a mostrar señales de desgaste o falta de variantes.
A pesar de la caída, Toluca sigue siendo considerado un serio aspirante al campeonato. Sin embargo, este tipo de resultados obliga a replantear su rumbo y a recuperar la consistencia si quiere mantenerse como protagonista en la lucha por el título.

