Pumas sufrió una de las derrotas más duras de los últimos tiempos en la Concachampions. El conjunto universitario cayó 4-1 frente a San Diego en el partido de ida, un resultado que los deja prácticamente al borde de la eliminación y con un panorama muy complicado para la vuelta.

El equipo mostró muchas carencias defensivas y poca reacción anímica tras recibir los primeros goles. San Diego aprovechó cada error y fue ampliamente superior, evidenciando la fragilidad de los auriazules en una competencia internacional que suele exigir máxima concentración.

La afición no ocultó su molestia tras el silbatazo final, señalando tanto a los jugadores como al planteamiento del cuerpo técnico. Ahora, Pumas está obligado a una remontada histórica si quiere seguir con vida en el torneo.