La Selección Mexicana cerró la fase de grupos con una contundente victoria de 3-0 sobre Chequia en un ambiente espectacular dentro del Estadio Ciudad de México. El conjunto dirigido por Javier Aguirre mostró una de sus mejores versiones del torneo y dejó claro que llega en gran momento a la fase de eliminación directa. Desde los primeros minutos, el equipo nacional impuso condiciones y dominó gran parte del encuentro.
Los goles fueron obra de Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo, futbolistas que atraviesan un gran momento y que volvieron a responder en el escenario más importante. México se mostró sólido en defensa, dinámico en el mediocampo y contundente en ataque, una combinación que ilusiona cada vez más a la afición de cara a los próximos compromisos.
La tribuna respondió con una fiesta inolvidable y acompañó al equipo durante los 90 minutos. La comunión entre jugadores y aficionados fue evidente, dejando una sensación muy positiva alrededor del Tricolor. Con actuaciones como esta, México comienza a colocarse como una de las selecciones más interesantes del torneo y sueña con trascender como nunca antes.

