La Selección Mexicana cerró una fecha FIFA complicada después de disputar cuatro partidos sin conseguir una victoria. El balance dejó dos empates y dos derrotas, además de un último resultado negativo ante Chile, en una serie de encuentros que volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento del equipo.
Los resultados también generan cuestionamientos alrededor del proyecto que encabeza Rafa Márquez, especialmente por la necesidad de encontrar una base sólida rumbo a los próximos compromisos. El conjunto mexicano mostró inconsistencias durante esta etapa y dejó varios aspectos por corregir tanto en lo colectivo como en el rendimiento individual.
La situación también podría abrir la puerta a cambios dentro de las próximas convocatorias, con algunos futbolistas que han quedado señalados después de sus actuaciones. México tendrá que aprovechar los siguientes partidos para ajustar piezas, recuperar confianza y encontrar respuestas antes de afrontar desafíos de mayor importancia.

