Kylian Mbappé no logró marcar diferencias en el partido más importante de Francia dentro del torneo. El delantero francés, que había sido una de las grandes figuras de la competencia gracias a su capacidad goleadora, quedó completamente neutralizado por la defensa española y tuvo una actuación muy por debajo de las expectativas.

España preparó un planteamiento defensivo que limitó los espacios del atacante y evitó que pudiera explotar su velocidad y desequilibrio. Aunque Mbappé intentó generar peligro en varias ocasiones, nunca encontró la claridad necesaria para cambiar el rumbo de un encuentro que terminó dominando la Furia Roja.

La eliminación dejó un sabor amargo para Francia y para su principal estrella, quien nuevamente fue señalado por no aparecer en uno de los compromisos más importantes. A pesar de haber firmado un gran torneo en términos individuales, la semifinal dejó la sensación de que el delantero no pudo asumir el protagonismo que su selección necesitaba para alcanzar la final.