Uno de los momentos más emotivos de la noche se vivió cuando Guillermo Ochoa ingresó al terreno de juego ante la ovación de miles de aficionados. Javier Aguirre decidió darle minutos al histórico guardameta en un gesto que muchos interpretaron como un homenaje a una de las carreras más importantes en la historia del fútbol mexicano. El Estadio Ciudad de México se rindió ante una auténtica leyenda.
Ochoa ha sido protagonista de innumerables momentos memorables con la camiseta nacional y se ha convertido en un referente para varias generaciones de aficionados. Su presencia en seis justas mundialistas y sus actuaciones bajo los tres postes lo colocan como uno de los futbolistas más emblemáticos que ha tenido México en toda su historia.
La emoción se apoderó de las gradas mientras el arquero recibía el reconocimiento de su gente. Aunque todavía no existe un anuncio oficial sobre su retiro, muchos consideran que estos pudieron ser algunos de sus últimos minutos como profesional. Fue una noche cargada de sentimientos, en la que el fútbol hizo una pausa para rendir tributo a una figura que marcó época con la Selección Mexicana.

