El Super Bowl LX no solo será un espectáculo deportivo, también lo será en el ámbito comercial. Este evento se mantiene como el escaparate publicitario más importante del mundo, donde las marcas buscan millones de miradas en cuestión de segundos.
Para esta edición, el costo promedio de un anuncio de 30 segundos ronda los 8 millones de dólares, una cifra que confirma el enorme impacto mediático del Super Domingo. Solo las empresas más grandes pueden darse el lujo de aparecer en este escenario.
Se espera que el Super Bowl LX sea uno de los más vistos de la historia, lo que justifica la inversión para muchas marcas. Sin duda, la final de la NFL sigue siendo un negocio tan grande como el propio deporte.

