El salto al futbol europeo continúa siendo uno de los grandes objetivos para los jugadores mexicanos, pero algunos casos recientes han generado dudas sobre su crecimiento una vez que llegan al Viejo Continente. Santiago Giménez es uno de los ejemplos más comentados, después de que su llegada al Milan generara expectativas muy altas que no terminaron de cumplirse.
Algo similar ocurre con Edson Álvarez, quien consiguió dar el salto a Europa y ha tenido buenas etapas, pero todavía no logra consolidarse de manera definitiva en uno de los grandes clubes del continente. Para muchos aficionados, los futbolistas mexicanos deberían buscar dar el siguiente paso después de demostrar su calidad.
El problema no parece estar únicamente en el talento, sino también en la continuidad, las lesiones y las decisiones de carrera. México sigue produciendo jugadores capaces de competir en Europa, pero el gran pendiente es conseguir que esas figuras puedan mantenerse y crecer hasta convertirse en protagonistas de los clubes más importantes.

