Cruz Azul atraviesa un gran momento futbolístico y poco a poco se perfila como el principal candidato para conquistar el campeonato. La Máquina ha encontrado regularidad en el torneo y muestra un funcionamiento sólido que ilusiona a su afición con la posibilidad de conseguir un nuevo título en el futbol mexicano. El equipo celeste ha sabido combinar buen juego colectivo con individualidades que marcan diferencia en momentos importantes.
Una de las grandes fortalezas del conjunto cementero está en el medio campo, donde Agustín Palavecino y José Paradela han formado una sociedad muy efectiva que le da equilibrio y creatividad al equipo. En el ataque, Nicolás Ibáñez y Gabriel “Toro” Fernández representan una dupla peligrosa que constantemente genera oportunidades de gol y mantiene preocupadas a las defensas rivales durante los partidos.
En la zona defensiva también se ha notado una mejora importante con el paso de las jornadas, lo que ha permitido a Cruz Azul consolidarse como un equipo competitivo en todas sus líneas. Con este nivel, la ilusión de conseguir la décima estrella comienza a tomar fuerza entre los aficionados celestes, quienes sueñan con ver nuevamente a su equipo en lo más alto del futbol mexicano.

