La exclusión de Bill Belichick de la lista de candidatos para ingresar al Salón de la Fama en su primer año de elegibilidad ha generado una fuerte polémica. Se trata de uno de los entrenadores más exitosos en la historia de la NFL, por lo que muchos consideran incomprensible que no haya sido tomado en cuenta de inmediato.

Su época dorada con los New England Patriots, junto a Tom Brady, marcó una era irrepetible en la liga. Juntos construyeron una dinastía que dominó por años, acumulando títulos y rompiendo récords que parecían inalcanzables para cualquier otra franquicia.

Para aficionados y analistas, la ausencia de Belichick en esta primera votación parece más una cuestión de tiempos que de méritos. Su legado es incuestionable, por lo que tarde o temprano su lugar en el Salón de la Fama luce como algo inevitable.