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Su nombre es DJ Cooper y él es uno de los pocos hombres en la historia de la humanidad en esperar a un bebé, al menos ese fue el resultado de su prueba antidoping; Así es, un basquetbolista resultó embarazado tras una serie de análisis de orina, la mala noticia para él es que no se necesita ser Sherlock Holmes para darse cuenta que esas muestras no eran de él.

Le salió el tiro por la culata.

El jugador quizo ponerse «vivo» y darle la vuelta a los exámenes de control antidoping que realiza la Federación Internacional de Basquetbol, mejor conocida como FIBA, la cual rige el deporte ráfaga a nivel mundial y tiene injerencias en casi todas las ligas profesionales del mundo.

La prueba que este organismo recibió era ni más ni menos que de la novia del jugador, misma que resultó estar embarazada tras presentarse la hormona gHC, misma que nace en la placenta y lo peor del asunto es que ninguno de los 2 sabían que estaban esperando un bebé por lo que ahora tendrá que comenzar los preparativos para recibir a su hijo que ya viene en camino.

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A la FIBA no le hizo mucha gracia.

La parte triste de la historia es que la FIBA decidió suspender por 2 años a DJ Cooper, esto por mentir en los exámenes de control antidoping, a los cuales todos los jugadores afiliados a este organismo están obligados a cumplir, evidentemente con muestras personales, no de sus novia o amigos.

DJ Cooper se vio forzado a dejar el basquetbol francés a causa de esta sanción y no por «problemas personales» como se había manejado en un principio, de hecho el exjugador de 28 años del AS Monaco Básket, hoy se encuentra  a la espera del termino de la sanción, misma que concluye en junio del 2020.

No es algo que se escuche todos los días, «un basquetbolista resultó embarazado» y ahora DJ Cooper tendrá que encontrar otra manera de de llevar el pan a la mesa, ya que durante 2 años no podrá hacer lo que mejor sabe, jugar al baloncesto. Sin duda la solución «fácil» le mucho más cara que una suspensión a causa de otra sustancia no permitida.