Tigres atraviesa una etapa de transformación después de varios años en los que se convirtió en uno de los grandes protagonistas del futbol mexicano. La salida de André-Pierre Gignac, máximo goleador histórico del club, marcó el final de una era que dejó títulos, finales y momentos inolvidables para la institución.
A esta salida se sumó la de Guido Pizarro, quien primero fue una pieza fundamental dentro de la cancha y posteriormente intentó tomar las riendas del equipo desde el banquillo. Ahora, Nahuel Guzmán aparece como uno de los últimos grandes referentes de aquella generación dorada, aunque también existen dudas sobre cuánto tiempo continuará en el club.
Tigres todavía tiene talento y recursos para competir por títulos, pero es evidente que la institución necesita construir una nueva generación de protagonistas. La época dorada no necesariamente tiene que terminar aquí, aunque los felinos tendrán que encontrar nuevos líderes capaces de mantener al equipo entre los grandes de la Liga MX.
