A lo largo de los años, el futbol mexicano ha sido testigo de la llegada de grandes futbolistas extranjeros que marcaron época en sus respectivos clubes. Jugadores que no solo destacaron por su calidad, sino que se convirtieron en auténticos ídolos para la afición.
André-Pierre Gignac llegó a Tigres y terminó por transformarse en el mejor jugador en la historia de la institución, rompiendo récords y levantando múltiples títulos. En Toluca, José Saturnino Cardozo dejó una huella imborrable, siendo sinónimo de goles y campeonatos con los Diablos Rojos. Mientras tanto, en Pumas, Cabinho se consolidó como uno de los máximos referentes ofensivos que ha visto el futbol mexicano.
El debate está abierto y las opiniones se dividen. Cada uno marcó una era distinta, pero todos dejaron un legado que sigue vivo en la Liga MX.
