Miguel Borja protagonizó uno de los momentos más espectaculares del Clásico Nacional al marcar un auténtico golazo de chilena. El delantero apareció dentro del área y realizó una extraordinaria maniobra para elevarse y conectar el balón de una manera que sorprendió a todos los presentes.

La ejecución rápidamente comenzó a ser considerada entre los mejores goles del torneo. La dificultad de la jugada, la precisión del remate y el escenario en el que ocurrió hicieron que la anotación adquiriera todavía más relevancia entre los aficionados al futbol mexicano.

El gol de Borja también abrió la conversación sobre los grandes tantos que podrían competir por reconocimientos individuales al finalizar la temporada. Por la espectacularidad de la acción, la anotación incluso comenzó a ser relacionada con el Premio Puskás, uno de los reconocimientos más importantes para los mejores goles del futbol mundial.