La Selección Mexicana dio un golpe de autoridad al vencer 2-0 a Ecuador y asegurar su boleto a los octavos de final del torneo. En un ambiente espectacular, el conjunto dirigido por Javier Aguirre mostró personalidad, orden y contundencia para imponerse a un rival que llegaba con la obligación de conseguir un resultado positivo. El triunfo desató la euforia entre la afición, que comienza a soñar con una actuación histórica.
Los goles del encuentro fueron obra de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, quienes aprovecharon las oportunidades más claras para encaminar la victoria del Tricolor. Además del poder ofensivo, México volvió a destacar por su solidez defensiva y el equilibrio que ha mostrado durante toda la competencia, confirmando el buen momento que atraviesa el equipo.
Con el pase a los octavos de final asegurado, la ilusión crece alrededor de la Selección Mexicana. El funcionamiento colectivo, la experiencia de sus referentes y el surgimiento de nuevas figuras alimentan la esperanza de una afición que vuelve a creer en que este equipo puede competir de tú a tú contra cualquier rival
