La temporada de la NFL dejó actuaciones individuales que marcaron diferencia y elevaron el nivel de la competencia. Varias estrellas brillaron con luz propia, consolidándose como referentes en sus respectivas franquicias y candidatos a los reconocimientos más importantes del año.
Matthew Stafford firmó una campaña digna de MVP, liderando a su equipo con experiencia y precisión en los momentos clave. Por su parte, Sam Darnold no solo tuvo regularidad durante la temporada, sino que terminó consagrándose en el Super Bowl, confirmando su evolución como mariscal de campo.
En el costado defensivo, Christian González fue uno de los nombres más destacados del año, mostrando liderazgo y solidez en momentos determinantes. La temporada dejó claro que el talento sigue marcando la diferencia en la liga.
