Guido Pizarro decidió dar un paso al costado y dejar el banquillo de Tigres después de un inicio de proyecto que no terminó de convencer. El histórico mediocampista asumió el reto como entrenador con grandes expectativas, pero los resultados no llegaron y la presión comenzó a crecer alrededor del conjunto felino.

El estratega argentino no consiguió encontrar la regularidad esperada y los números terminaron por marcar el rumbo de su etapa como director técnico. Tigres atraviesa un momento complicado y la directiva tendrá que tomar una decisión importante para intentar recuperar el protagonismo de uno de los equipos más competitivos de la Liga MX.

Ahora comienza la búsqueda de un nuevo entrenador para el conjunto de San Nicolás. La afición espera que el próximo proyecto pueda devolverle estabilidad al equipo y aprovechar una plantilla que todavía cuenta con jugadores de gran calidad.