La expectativa era enorme y muchos aseguraban que sería la presentación más vista en la historia del Super Bowl. Sin embargo, aunque Bad Bunny causó sensación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, no logró romper el récord de audiencia televisiva como se anticipaba.
La afición se encontraba expectante ante un show que prometía una producción espectacular y un despliegue escénico a la altura del evento deportivo más importante del año. En redes sociales, el artista puertorriqueño sí estableció nuevas marcas de interacción y conversación digital.
A pesar de no alcanzar el primer lugar en rating, el impacto mediático fue innegable. Tanto el show como el propio Super Bowl LX se mantuvieron en el centro de la conversación global durante horas.
